A un mes del estreno de Airamppo—la segunda película boliviana del año— Alex Muñoz, uno de los directores, habla sobre el proceso de este filme que se rodó en cuatro días, sin un riguroso guión, con actores naturales quienes la mayoría estaban bajo el efecto de la chicha y con la única intención de motivar a que en Bolivia se produzca más cine sin importar la escases de presupuesto.
Mientras Miguel Valverde, el otro director de la película, se encuentra en Cochabamba, un restaurante que rodea a la plaza Abaroa, fue el lugar de encuentro para que Alex nos cuente sobre su primer largometraje. Y si bien aproximadamente una hora de charla hablamos de chicha, hilo conductor de Airamppo: una película que te abrirá la tripa , tuvimos que conformarnos con jugo de fruta puesto que en La Paz en escasos lugares se encuentra esta bebida, tradicional de la Llajta, que es un fermento de maíz.
A pesar de la intimidante cámara, entre risas conversamos y conocimos un poco más a uno de los autores de Airamppo, quien es miembro del Taller Ambulante de Formación Audiovisual (TAFA), que se mete a varios rincones del país para enseñar a adolescentes y jóvenes de provincias a hacer audivisual.
¿Cómo y cuándo empieza el proceso de creación de Airamppo?
La verdad, la verdad yaaaaa (risas). ¿Desde cuándo puede ser? Yo creo que desde el momento en que decidimos vivir juntos con Micky, el otro productor y editor de la película, Desde el momento en que nos juntamos en Cochabamba hubo una energía muy linda, y dijimos qué vamos hacer juntos, porque esto no se puede dejar pasar, y es ahí donde empiezan a surgir las ideas, surgen las posibilidades de producción, surgen varios proyectos, porque hicimos un ampliado de guiones donde mucha gente presentó ideas. Analizamos todas, vimos cuáles eran las factibles, cuáles eran las no y cuáles eran las que iban concentrando la energía de la gente.
Los proyectos, de alguna manera, más irreverentes o los proyectos que queremos hacer porque, porque queremos hacer más allá de que si aparece el dinero o no fue de alguna manera Airamppo.
Cuando se ve la película el espectador o la espectadora fácilmente se da cuenta que se mezclan los géneros de documental y ficción, y en algunos momentos de la película pareciera que no contara con un guión establecido, más que todo esto se nota con los diálogos. ¿Cómo lo han trabajado?
Pareciera que no (tiene un guión) pero sí. Hicimos un guión literario pero por el mero hecho del ejercicio literario sabíamos que los dos tenemos más facilidad con la dirección de fotografía, los dos hemos practicado mucho esta área del cine y del video. Se hacía necesario romper con una narrativa, porque no nos iba a llevar a nada.
Siempre tenemos una mirada bien exploratoria de la vida, Miguel de una manera más guiada a lo que es la ficción efectivamente, y yo he profundizado mucho más en la búsqueda del video documental y experimental sobre todo. Los dos tenemos discursos bien definidos por las dos cosas, nos apasionan ambas ramas, y Miguel la defiende desde el lado simbólico, mágico, surrealista y yo defiendo el documental desde el lado salvaje, etnográfico, desde el lado explorador. Siempre me he inclinado mucho al video experimental documental, y siento que siempre que se ha hecho más (audiovisual) experimental se lo ha hecho por el lado del documental, es un lenguaje para mí más abierto.
Entonces desde ahí surgen justamente estas dos vertientes que se juntan. Pero la cosa es que, tú me preguntabas. ¡hay Dios! ¿Qué me preguntabas?
Sobre el papel del guión en la película, de los diálogos
A sí, se hizo el guión literario y sabíamos que la puesta en escena tenía un tiempo limitado de tres días. Entonces cómo haces todo un plan de rodaje estructurado para una ficción si sabíamos que lo que íbamos a encontrar es lo que vamos a tener que retratar en una óptica cinematográfica. O sea el documental va estar latente en todo momento pero nosotros vamos a meternos y tratar de meter a la gente en una historia. Para eso se aplica más una escaleta de documental, y como tal es también más salvaje corta secuencia por secuencia. Yo pienso que si hubiéramos tenido un tiempo más prolongado para hacer la película y un guión literario, la película no hubiera tenido esa fuerza y ese salvajismo. Pienso que si hubiera sido correctamente contada no hubiera tenido ese impacto que ahorita creemos que tiene.
Un punto importante es que además de hacerse en tres días se ha manejado actores naturales, ustedes decían llevemos a los receptores la posibilidad que sean emisores, cuéntanos un poco la experiencia de trabajar con actores naturales y además en el estado en el que se encontraban.
(Risas) Si pues, fueron tres días y después de dos años y medio hicimos un día más de filmación, entonces fueron cuatro días. No hay que abusar tampoco, no hay que pecar de ... (nuevamente risas) Eso se ha pagado duro en la post producción.
Sobre los actores naturales, pues aunque la película pudo haberse hecho en tiempo reducido, la pre producción tomó mucho tiempo, esta convivencia que tuvimos entre nosotros tres (además de los dos directores el editor de la película) quedó reflejada en sumergirse en este mundo, los personajes que tiene la chicha, del planeta chicha vamos a decir. Hay mucha gente que está viviendo dentro de esto universo y hay gente muy interesante.
Todas las partes de Bolivia concentran tipos de gente muy interesantes, con esto nos hemos dado cuenta que hay que aprovecharlos más todavía, hay que revalorizarlos y al mismo tiempo le das posibilidad que le das de divertirse con esto, de reconocerlo por un momento. Mira Carlitos (quien interpreta a Silverio Moro en el filme) ahorita brilla en el firmamento y brilla para mucha gente, no solamente para un pueblito, ahora sigue creciendo y su imagen y su luz.
Nosotros hemos prescindido de todos estos aparatos, juguetes del cine —luces, grúas, dollyes—, precisamente porque se encuentra un personaje natural con esa luz con ese brillo, que no necesita nada más que matizarlos y ponerlo a jugar con la vida. Es la capacidad de reconocer ah este es un personaje, por qué, no lo sabremos todavía, lo iremos explorando pero ahí hay una luz que está emitiendo una sensibilidad fuerte no. De hecho eso ha pasado con Carlitos el personaje que guía a esta historia, no es el central pero es el que le da toda la luz, toda la fuerza a la peli, aunque la trama sea más fuerte con la cholita y con el Chicho, quien también es un caso particular.
El Chicho que todo sucede en su universo sesudo, es un personaje que se da. Ocho horas antes nos dimos cuenta que él iba a ser el personaje principal de nuestra película, porque habíamos quedado con un amigo cubano, que él iba a ser el personaje, pero se le complicó el tiempo y no pudo llegar a Totora.
Y bueno inmediatamente quedamos con Miguel buscando qué hacemos, cómo hacemos. Ya las dos nos empezamos a mirar como que tú puedes ser, tú también quedarías bonito no tú mejor (risas). Y en lo que estamos así, aparece una flota delante de nosotros, y cae un paquete, entonces lo miramos, lo recuperamos (haciendo el ademán de alzarlo) porque ya venía entonado y conversamos con él todo ese día y lo sumergimos en el viaje. Nos sumergimos los tres en el viaje de la chicha, que era el lenguaje que iba a dejar fluir todo esto, porque la peli se suaviza con toda esa marea, lo cual incluso la gente no quiere ver mucho de eso, es un poco degradante, depresivo ver tanta borrachera, tanta suciedad.
También sabíamos —por experiencias anteriores— que trabajar con borrachos es muy difícil, no quiero ofender pero dicen que trabajar con niños y con animales es complicado, pero creo que hay que incluir también a los borrachos porque está heavy, pero sin embrago nos atrevimos, porque el tiempo era reducido y sabíamos que no se iban a cansar ni entrar en estrés. Los rodajes prolongados de por sí nos llevan aun punto clímax donde la gente se conflictúa entre el grupo de rodaje, es normal porque se convive mucho tiempo. En cambio ahora sabíamos que iba hacer diferente porque dijimos “a jugar, tenemos tres días para la peli, así que por favor tranquilos, no van a comer más que chicha, van a beber chicha, van adormir chicha, todo va a ser planeta chicha”. Y como que también se vio claro que lo que más se gasta en rodaje es comida, hospedaje, aquí la gente vino por querer estar en la película y hacerla más que todo (…) En este caso todo el mundo se sumó, porque vino gente de Oruro, Cochabamba, de Santa Cruz, de La Paz que habían pasado parte del Taller Ambulante simplemente por vivir la experiencia de esto que iba hacer una propuesta de hacer el cine, prueba es que ya hay un largo filmado del asistente de cámaras, de Eddie Vásquez, es un largo espectacular he visto las imágenes, los primeros cortes, tiene mucha calidad. Entonces eso significa que funciona, por lo menos inspiradoramente de repente no técnicamente pero pasionalmente funciona.
Ah los borrachos. Los borrachos de la chicha controlarlos era más fácil porque era un juego no. El chicho pues en esa escena que se ha hecho después de dos años y medio para que tenga la misma continuidad de la borrachera, lo hemos hecho chupar desde muy temprano para que llegue justo a ese nivel, porque sano Chicho es otra persona, (…)
no hace eso ni a vaina, por su timidez y todo eso, pero aquí se aprovecha de eso (de la embriaguez), de desinhibirse que da propiamente el fermento de la chicha, y jugar con esos anhelos que uno tiene como jugar con una cholita en la borrachera que a veces sucede en una chichería y es lo rico del cómo se mezcla la sociedad de la urbe y campesina, nos gusta eso porque somos así.
¿Será que la chicha, los personajes cotidianos en el contexto de la fiesta hacen al boliviano?
Lamentablemente se nos ha caído el discurso porque no era el momento apropiado para hacer un apología de que el boliviano es borracho y en eso se basa un poco su fuerza, era el momento menos indicado quizá porque el país estaba de cabeza, no era el momento para salir con un discurso del que quisiéramos haber defendido con más fuerza, porque creíamos que se iba a malinterpretar. Pero sí el mensaje y la autocrítica de esta película va por ahí, sencillamente es eso lo que hemos querido decir y además nuestra autocrítica como jóvenes que intervenimos en las comunidades que giran a simplemente a un fermento, pero así somos y viva la fiesta, (…) y las fiestas son fenómenos donde la gente se libera, catalizadores para liberarse totalmente. Yo siento que en esos tres días del Festival Sísmico de Totora suceden esas sosas, en todos los festivales en todas las ferias suceden esos trances. Ahora nos dejamos llevar por la chicha como cualquier otro cine que propone la heroína, la cocaína, nosotros simplemente queremos jugar con este brebaje.
Aparecen varios símbolos en la película, como el diablo, el gallo, la muerte, que forman un mundo surrealista
Tiene que ver con las influencias que nos han marcado, y con las ganas que tenemos que querer hacer algo fresco y novedoso. Entonces ahí es donde se mezclan lo que uno viene trayendo desde atrás, sale a la hora de filmar no es agarrar la cámara a lo loco sino es que hay una madurez en ese sentido, ya decía Felini: “el cine sin psicología, sin argumentos, el cine sin tiempos y sin espacios”, significa hacer un cine de puras emociones y dejar al espectador que arme la historia que quiera. En eso se basa un poco este manifiesto, eso puedo haber hecho Felini con todo el dinero del mundo, pero desde el medio de Los Andes ahorita tratamos de llevar una señal de que el cine digital se ha transformado porque nos da una oportunidad de hacer los que queramos.
Al respecto se escucha decir a muchos cineastas que es muy complicado hacer cine en Bolivia porque no hay presupuesto y recursos técnicos, pero Airamppo se ha hecho en poco tiempo y con poco presupuesto
Quizá ése es el aporte del taller ambulante de formación audiovisual (TAFA) que va por ahí soñando a hacer sueños posibles. Se hizo mucho esta película con la intención de motivar a más gente, porque es importante que alcemos nuestras voces desde cualquier punto, óptica, estilo, había que mostrar el camino; es un cine completamente digital desde la filmación hasta su exhibición creo también que eso marca una pauta. Mucha gente nos está preguntando cómo se ha hecho, y la gente empieza a crear esas ideas a partir de esa experiencia.
Esto además lo hicimos intuitivamente y con la mayor sanidad para que esto se piratee, que influencie y que habrá mas espacios para que la gente comience a sacar sus historias y si se puede fomentar a buscar talentos naturales, pero si no igual es abierto. Y está colgado todo en la red, presupuestos, pueden bajarse toda la información. No hacerlo (facilitar la información) sería contradictorio a Airamppo. Además estamos planeando hacer un estreno virtual para que se tenga más acceso.
Para cuando sería
Vamos a tratar de agotar todas las salas y micro salas de la periferia, que es donde más funciona Airamppo, ya lo hemos probado en el sector popular, sector periférico, sector campesino incluso podemos decir en sectores indígenas, hemos hecho pruebas en la Isla del Sol donde efectivamente la lectura del karisiri con el gallo, el diablo en Oruro tiene una magnitud mucho mas fuerte, lo reconocen inmediatamente. Incluso bien loco, todos los personajes son clichés, entonces en ese punto la gente piensa que es muy abstracto pero al contrario, abstracto es quizá la forma en que esta editada la peli, pero los personajes son clichés, estereotipos típicos: el gringo malo, el Alcalde borracho.
No hay por donde perderse en esa historia por más que se quiera buscar más niveles de lectura, intelectual… es Felini y Cholo Juanito así es esto (risas).
¿Qué nuevos proyectos tienen planeados, he escuchado que vienen Airamppo dos y tres?
(Risas) Es un proceso bien lindo con el Micki, con quien ahorita estamos muy tensos por haber acabado el proceso, no es fácil haber empujado un proyecto de este tipo. Desde que nos juntamos salieron tres pelis en realidad, con la misma idea de hacer cine de este tipo, en más días, (risas), pero va por ahí siempre mostrando esto que no nos complique la vida sobre todo a la hora de hacer, porque es un cine que de por ser tan innovador y tratar de ser vanguardista obviamente sufre la consecuencia de no patrocinio, no auspicio, justamente por ser irreverente.
La siguiente es “Causachun chicha”, que planea ser más del 90 % en el interior de una chichería y es una batalla para que no cierren la última chichería del mundo, adentro se van pertrechar los movimientos de los 1000 machos resguardados por la señora chichera. Es una historia cómica, densa sigue siendo de fuerte contenido social, sobre todo jugando con la chicha, pero ahí dentro vamos a ver cómo se grada todo por el poder, por la comida, por la luz, por el agua, todo eso, porque van a pasar muchos días dentro. Y afuera la Policía va ir llegando y se va armar una batalla muy fuerte hasta que este listo el chichaducto y es por donde se van a escapar.
Y van a participar actores naturales
Sí, la idea es que sí. Estamos un poquito recelosos porque es muy difícil trabajar con borrachos pero creo que es concentrarse más en eso. Son siete días de rodaje. Hay mucha animación con plastilina. Además la peli tiene que ver mucho con acontecimientos mundiales que han determinado estas épocas, por sobre todo la Guerra del Agua (2001 en Cochabamba). El abuelo le va estar contando a su nieto sobre el origen de la vida que es a través de la chicha y los dinosaurios, pero también sobre lo que está pasando actualmente estas guerras que son muy simbólicas, la del agua y todos estos ataques a las torres gemelas, es un poco controversial (…).
Cuándo lo veríamos en salas
Mirá el guión ya está hecho, bueno la escaleta. Ya estamos trabajando el history board, yo pienso que es finales de noviembre, vamos a ver estamos midiendo también otras cosas. Y el tercer proyecto es la Campana, el rodaje empieza el 3 de mayo porque utiliza la celebración de la Cruz del Sur en Copacabana donde se va a filmar completamente, pero es el guión más cuerdo entre toda esta locura, aunque no creo porque está bien rayado también.